El estrés laboral aparece cuando las exigencias del entorno laboral superan los recursos o capacidades de afrontamiento del trabajador o trabajadora para hacerlas frente.
Se trata de una respuesta adaptativa del organismo que, en un primer momento, nos ayuda a responder de forma más rápida y eficaz a una situación de alta demanda, pero la exposición prolongada hace que se vayan agotando nuestras reservas de energía y se puedan desarrollar importantes problemas de salud, tanto a nivel físico como psicológico.
Si continua esta situación de alta demanda y poca capacidad para hacerle frente, surge la “fase de resistencia o adaptación”, donde el organismo sigue preparado para luchar y adaptarse, pero empiezan a ser más evidentes los efectos del desgaste y la frustración, apareciendo más síntomas de cansancio mental y físico, falta de motivación, desánimo, inseguridad y/o tristeza.
Finalmente, si sigue perdurando en el tiempo, se llega a la “fase del agotamiento”, donde el trabajador puede llegar a sufrir el síndrome de burnout o desgaste profesional.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario